Funda en PVC
Piensas: «30 euros y tendré el coche siempre limpio.»
Queremos mantener nuestro coche limpio, brillante, y pensamos: “Si le pongo una funda… ¡seguro que lo cuidaré!?” Y hasta aquí vamos por el buen camino. Así que vamos al supermercado y vemos “Funda universal en PVC”. El precio es muy invitante: por unos 30 euros ya hemos resuelto nuestro problema.
…ya puedes llamar al chapista
La realidad es otra: con estas fundas en PVC estamos estropeando nuestro coche.
Lo llenan de humedad, rayan la carrocería y pueden llegar a quitar parte de la laca o de la pintura. Después de utilizar durante unos meses una funda de PVC es necesario pulir el coche para que siga brillante como el primer día.
Llenan de humedad el coche
Las fundas en PVC se venden como fundas impermeables; y lo son. En ningún momento, pero se advierte al comprador de que NO son transpirables.
Al aparcar el coche – sobre todo en invierno – debido a los cambios de temperatura del lugar en el cual el vehículo está estacionado se crea condensación de agua que, al estar bloqueada por la capa impermeable, se queda a contacto con la carrocería del coche durante muchos días.
Las fundas de PVC más caras vienen con unas ventanillas de aireación para que circule el aire. Estas ventanillas NO son insuficientes para que el aire pueda circular por toda la carrocería del coche así que en la parte más lejana de las ventanillas se formará humedad.
Pueden llegar a quitar parte de la pintura
En verano el PVC se transforma en una sustancia pegajosa. La parte a contacto con la carrocería normalmente no tiene afelpado así que, al ser una parte completamente lisa, se pega al coche.
Si pensamos que algunas partes de la carrocería han estado durante muchos días húmedas durante el invierno, es fácil entender que existirán zonas en las que la pintura esté más frágil.
Al quitar la funda – que con el calor se habrá pegado – estos puntos más débiles saldrán volando.
Rayan la carrocería
Si en verano el PVC se transforma en una sustancia pegajosa con el frío deja de ser flexible. Eso quiere decir que en invierno la funda se transforma en un caparazón duro cristalizado apoyado encima de nuestro coche. Es como tener vidrio roto en añicos sobre nuestro coche.
Cada pequeño movimiento de la funda en PVC – debido al viento, por ejemplo – estará rayando el punto en el cual la capota está friccionando la carrocería del coche.
Con el viento se vuelan
Por último – pero no menos importante – estas fundas ¡vuelan!
Normalmente no tienen elásticos en la parte inferior para agarrarse bien a la carrocería y además no se ajustan mucho a las líneas del coche. El primer día de viento el aire levanta la funda y se la lleva. El vehículo queda destapado y tu tienes que correr detrás de la funda (si todavía está cerca del coche).
